domingo, 18 de octubre de 2009

Mercado del Rastro y Museo del Prado

Domingo largo desde tempranito. El domingo a la mañana en Madrid tiene cara de feria y se llama Mercado del rastro. Carricoches de miga de pan, sonaditos de lata iba a comprar cada domingo a su puesto del rastro decía Sabina. Es un barrio entero donde sus calles se llenan de puestos ambulantes tipo feria de artesanías donde se vende de todo, desde ropa trucha tipo la salada hasta pendrives pasando por remeras de rock y tipicalidades españolas tales como castañuelas, abanicos o toros de adorno. Las calles donde se lleva adelante la feria son de lo mas madrileñas, calles angostas con construcciones viejas bien mantenidas y "garitos" cada tanto donde comerse un bocadillo de jamón iberico con una caña, En argentino, sandwich de jamón crudo y cerveza tirada. Yo fui por mi carrofary, algo que cuando lo consiga les contaré de que se trata, me dijeron que en el Rastro seguramente conseguiría pero no lo vi. Igualmente es imposible recorrerlo todo en una mañana. En cuanto a la truchada, están unos pasos mas atrás que nosotros, todavía hacen las imitaciones de ropa de marca con nombres similares tipo CK - Calvin Krain o Dolce y Gabura (?). Nosotros esa etapa la pasamos hace rato, ya nuestra ropa trucha lleva la misma marca que la original y hay que discernir según la calidad de la prenda.

Luego de un almuerzo de tapas y sangría encaramos al museo Reina Sofía, casa del Guernica pero ya estaba cerrado, lo que si estaba abierto es el Museo del Prado.

El Museo del Prado es el mas importante de Madrid y uno de los mas importantes del mundo. Alberga colecciones de Rubens, Velazquez, Goya, El Greco y varios otros. Ver obras famosas en sus versiones originales, aún siendo un ignorante en el tema es una experiencia muy movilizante. Si bien entre lo que vi estuvo Las Meninas, la maja desnuda y vestida, el caballero de la mano en el pecho y otras obras invaluables, las que mas me impactaron fueron la serie de la crucifixion, resurrección, pentecostés y anunciación de El Greco y no podía dejar de contemplar el fusilamiento de Torrijos de Antonio Gisbert. A cualquier ser con sangre en las venas se le paraliza el cuerpo un rato al ver la grandiosidad y la imponencia de obras que quizas fueron hechas hace mas de 300 años y que se conservan en excelente estado.

La tarde culminó con un cafecito en Starbucks (no llevé la notebook !) y unas copas por La Latina de donde ya somos habitués. Las españolas ya nos tienen re fichados, hoy me acerqué a preguntar algo a un grupito y sin casi decirle hola ya una me dijo "no me vengas con el rollo de que eres argentino y que quieres saber donde ir y el chamullo y el che y el boludo..." Nunca te preguntan de donde sos, la cara y empezar las frases con "che" te vende. igualmente, me encanta ser argentino y hablar en nuestro dialecto!

Cada día me enamora mas Madrid, si bien tienen muchas cosas en común con nosotros hay otras que en un principio te incomodan. Por ejemplo el hecho de que nosotros estemos acostumbrados al bar amplio y con mesas de sobra para sentarse. Acá los bares son minúsculos y casi sin mesas, lo que prepondera es la barra y es mas probable estar parado en un bar que sentado. La costumbre se te va pegando, el sábado por ejemplo, después de una caminata por el Paseo de la Castellana, la principal avenida Madrileña tenía hambre y si bien mi primer opción era pasar por un McDonalds, después caí en que tenía mas ganas de meterme a un barsucho de esos incómodos a comer un "bocadillo" y sentirme mas en el lugar en el que estoy. McDonalds sigue siendo igual que en todo el mundo. Otra cosa que me encanta es caminar por esas calles laberinticas y angostas de la zona histórica, cualquier calle de poca importancia es hermosa y no sabés como pero todas te llevan al mismo lugar.

Una de las charlas que tuvimos hoy es sobre la gente mas mayor. Los viejos de Madrid son iguales a los viejos gallegos nuestros, te da la idea que son hermanos que quedaron separados en diferentes lugares pero que mantienen su esencia. Algo que me encanta observar es que las abuelas son iguales a nuestras abuelas, salen a caminar juntas con los trajecitos, bien coquetas y llevando la cartera en la mano a la altura del pecho. La unica diferencia es que las de acá tienen un poco mas de guita.

Mas allá de todo, le pido a mi Buenos Aires que no se me ponga celosa, que ella es mi único amor y que no me importa que acá tengan semáforos de led, coches caros y las calles mas limpias. Buenos Aires es Buenos Aires y sus callecitas tienen ese... qué se yo, viste?

2 comentarios:

  1. Acá Buenos Aires no se pone celosa, pero está esperando el primer videito de "turismo delivery"... Por ejemplo, yo te pido que un día me tenés que subir un videito con alguna española en un bar a la que le estés haciendo decir "Éstos arrrrgentinos son todos unos churrrrros, boludo" imitando nuestra pronunciación...
    O el video que vos quieras, pero se extrañan los relatos con la voz de Gab...
    Igual cuando te leo en el blog te imagino contando las cosas...

    Abrazo grande, querido, cuidate y seguí disfrutando!!!!

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  2. ¿pero tu no tenías más amor que el del Río de la Plata?

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